24 febrero, 2006
23 febrero, 2006
Valparaíso Cerro abajo 2006
Este Domingo se realizo “Valparaíso Cerro Abajo”, descenso urbano organizado por la revista Contrapedal, Arriba e la Chancha estuvo presente junto al stand de la campaña Bicivilizate.
13 febrero, 2006
CAPULLO
Muchas veces al pedalear y tener el sol de frente me enceguece la vista, sintiendo una sensación de transportación a otra dimensión, esto me ocurrió una tarde cuando me encontré cruzando la céntrica calle Bandera. Al hacerle el quite al sol, mirando hacia el costado derecho veo suspendido entre dos edificios un enorme y radiante capullo iluminado en su interior, como queriendo expulsar algo.
En aquel momento me sentí en la película “Blade Runner” la bicicleta se me pego al cuerpo como un esqueleto, ahora era un replicante con sentimientos que nunca antes había sentido. Espere mucho tiempo, pero aquella mariposa no voló.
ppvaz
08 febrero, 2006
QUE LOCURA!!! FUE QUILICURA.
Durante 6 días la Agrupación de ciclistas urbanos Arriba `e la Chancha participo en un programa del municipio de Quilicura llamado “Juega y Diviértete con tu Municipio”, con este programa recorrimos junto a payasos, pinta caras y acróbatas seis diferentes poblaciones del sector, llenando de risas las caras de los niños.
Nosotros con nuestro programa “enchúlame la cleta” estuvimos arreglando decenas de bicicletas que estaban arrumbas pidiendo a gritos ser reparadas para poder salir a pasear con el tibio calor de las tardes de veranos.
Damos las Gracias a nuestros compañeros de estas hermosas jornadas al pinta caras Sergio, al fotógrafo Jorge, al animador Cesar, al violinistas Elías, a los acróbatas aéreos, Minerva y Jaime a los chóferes y como no a la Alcaldesa de Quilicura Carmen Romo.
02 febrero, 2006
VOLANDO BAJO
Hace unos días estaba un poco atrasado para ir a una
reunión de trabajo, así que tome mi bicicleta y me fui
sorteando los obtáculos que se me presentaban en el
camino. Pedaleando muy rápido impulsado con mi propia
fuerza, me sentía como un pájaro planeando, a tal
punto que de repente la bicicleta se separo del suelo
y en segundos estabamos en el aire, mire hacia abajo y
vi unas pequeñas casas de colores con sus calles muy
ordenadas, pestañee repetidas veces para ver si lo que
estaba ocurriendo era realidad. ¡Aquel edificio con
sus balcones ya había pasado!.
01 febrero, 2006
Reclamo por el 30º Festival de Cine UC
A las autoridades de la Universidad Católica, especialmente Sr. Rector y Sra. Directora del Centro de Extensión, Luz Márquez de la Plata:
Me dirigo a ustedes para expresar mi profunda molestia y asombro por lo sucedido ayer 31 de Enero en el Hall del Centro de Extensión de la Universidad que ustedes dirigen: Era mi deseo, así como el de mi pareja, asisitir a alguna de las actividades programadas en el 30º Festival de Cine de la UC.
Es de conocimiento público que dicho Festival ha enriquecido las noches de verano de la capital hace muchos años, así como ha contribuido a elevar el nivel cultural de la ciudad y quienes la habitan en la época estival, incluyendo, por cierto, a una gran cantidad de turistas extranjeros. En ese espíritu, revisamos la programación, escogimos la película (documental en este caso) que queríamos ver y nos trasladamos hacia el lugar. El traslado lo efectuamos, como siempre, en el medio de transporte que utilizamos cotidianamente: la bicicleta. No entraré a detallar los beneficios del uso de la bicicleta como medio de transporte, o las razones que nos llevaron a adoptar esta costumbre, pero el hecho es que hace bastante tiempo circulamos por esta ciudad en dicho vehículo. Me imagino que como profesionales deben conocer acerca de las cualidades para la salud y para el mejoramiento del medio ambiente que el uso de la bicicleta conlleva, y por lo tanto, lo importante que es para nuestra ciudad. Y si bien es cierto que aún existen dificultades para quienes nos movemos en bicicleta por Santiago, también es verdad que cada vez se han abierto más y mejores condiciones y espacios para hacerlo.
¿Por qué me explayo en esto?. Porque tamaña fue nuestra sorpresa cuando, al entrar al Centro de Extensión, dispuestos y ansiosos por ver el documental que habíamos seleccionado, un guardia del lugar nos señaló "que a este lugar no se puede entrar con bicicletas". A veces sucede que hay lugares a los que no se puede ingresar con bicicleta, algunos bancos por ejemplo. Sin embargo en esos lugares, el encargado de seguridad te da la alternativa de estacionar en el lugar donde están los autos o en otro espacio donde, por tamaño, pueda quedar el vehículo (todos sabemos que las bicicletas no ocupan gran espacio). Aún así, en este caso, el guardia que nos "atendía" no manifestó ninguna intención de prestarnos ayuda para solucionar el problema. Al contrario, insistió todo el timepo que era una política de la Universidad el no entrar bicicletas al recinto.
Mas allá del hecho de que nos quedamos sin ver el documental, impresionados y desilusionados por la situación, nos preguntamos durante mucho tiempo: ¿cuál es el sentido de una política de su Universidad que prohíbe entrar bicicletas a un recinto? (que por lo demás cuenta con espacios suficientes para instalar un estacionamiento para bicicletas). ¿Es la primera vez que les sucede que alguien quiere entrar con bicicletas?. Disculpen que les diga, pero yo no creo que sea la primera vez que alguien quiera hacerlo. Es más, mientras ayer miraba al guardia de seguridad con cara de asombro, me preguntaba si alguna vez a su hijo o hija le habrá pasado lo mismo, le habrán prohibido la entrada al cine o a la Universidad Católica por trasladarse en bicicleta por Santiago y contribuir a tener una mejor ciudad.
Finalmente, nos perdimos el documental que queríamos -hace tiempo- ver. Antes del suceso habíamos opinado que era un acierto que su Festival de Cine siguiera siendo una excelente oportunidad para quienes no tenemos vacaciones. Hace días que habíamos planeado la visita y teníamos grandes expectativas sobre el documental y el Festival en general.
Déjenme decirles que hoy sólo siento desilusión, y sobretodo, mucho desconcierto. Mi pareja, ex alumno de su Universidad, estaba menos impresionado; había tenido la experiencia varias veces antes de tener que sacar la bicicleta del lugar donde estaba estacionada. La verdad es que para mí no había consuelo alguno. Aún no logro entender cómo no puedo entrar con mi bicicleta a una Universidad "pública" y más aún, a un Festival de Cine que, se supone, invita a todas y todos los ciudadanos a disfrutar de su programación.
Espero que tal vez alguno de ustedes me pueda dar una explicación....
Con todo respeto,
Daniela Nuñez Corvalán Rut: 13.027.682-2


